Redes sociales

Botas para los charcos

22.11.16

Para los charcos y para que no me amputen un dedo congelado. 
Me he mudado. No, a Noruega no. A Madrid, ¡ay, dejadme en paz con mi dramaqueenismo!

Vamos a retomar temas de aquellos años, ya me entendéis, de cuando hablábamos por aquí más de ropas ^.^ Desde que estoy en Madrid me estoy acordando mucho del otoño en Roma, este blog nació por aquél entonces (hace justo estos días ocho años) y era el noviembre más lluvioso que se recordaba en nosecuántos años... Empecé a interesarme entonces por algunos asuntos relacionados con la parte más artística del mundo de la moda, además de la histórica y su reflejo atropológico, claro. Pero lo práctico era más importante, encontrar unas botas para aquellos charcos que llegaban hasta la rodilla, era ya un asunto de estado. Recuerdo que me volví tarumba buscando ropa de abrigo adecuada y por aquí hacíamos encuestas sobre qué botas comprar, qué zapatillas serían las idóneas para una ciudad llena de adoquines, etc... Habría estado bien conocer este nike outlet o haber tenido cerca... no sé, quizá el rastro o algo.

Al final todo nos llevaba a tiendas de segunda mano y outlets, que no estaba la economía para mucha fiesta. Ahora tampoco lo está (hay cosas que nunca cambian...) y este frío me está recordando en extremo a aquél noviembre lluvioso, mis pies necesitan unas uglys o lo que haga falta. Me veo tentada por un par de botines xti de estilo rockero o si no, unos más de montaña. Se aceptan recomendaciones de todo tipo, se buscan botas, botines, zapas, abrigos, ¡lo que sea! A precios majos, decidme. 

Por cierto, que estuve en el Mercado de Motores y casi me traigo un abrigo de cuadros que bien habría llevado mi querida tía-abuela hace unas décadas, una señal luminosa de farmacia tamaño autopista, unas cuantas muñecas con brazos y piernas intercambiados, un látigo (ay, no sé) y un vinilo de los Beatles edición rusa... Organizo regular las compras, por eso no me traje nada. Hablaremos de esto.

Mientras tanto, que alguien me diga cómo se gestiona el estrés en esta ciudad porque no me da la vida para lexatines... Bueno, estos días a ver si os cuento máscosas de mi incursión madrileña, con todos los sitios de comer-beber que estoy conociendo y algunas cosillas más, que estamos de un rancio que no nos contamos ya nada <3 p="">
PD. Si alguien encuentra por la calle un gorro con un pompón beige, es mío, gozadlo... Ay, vámonos a las montañas.

Ilustración de Miss Led
  1. Hola guapa!
    Me ha encantado el post porque te he percibido más alegre y me gusta.
    Ya he leído el libro y me ha conmovido enormemente. Menudo canto a la vida, al vivamos y al estar aquí de verdad. GRACIAS por escribirlo, fue un desahogo para ti y un buen recordatorio para mí de ciertas cosas.
    Sobre ropa y calzado de abrigo, te digo que lo último que me he comprado en el decathlon, me ha ido bien.
    Que te vaya todo bonito!
    Un abrazo,
    Yolanda.
    PD: sigue contando cosas de tu Madrid. Ah! Y sobre el estrés, encuentra y conecta con todos los momentos de calma que puedas, cada minuto en silencio, cuenta.

    ResponderEliminar