Redes sociales

Box 1

4.7.15
Ayúdanos a conseguir editar el Libro y a recaudar fondos para la investigación entrando aquí: www.vkm.is/box1 y haciendo tu aportación. Por favor, danos latidos.

Hoy hace un año. Una vuelta completa al sol siendo un renovado cuerpo eléctrico.

Aquí comparto fragmentos del boceto del libro "Box 1: historia del corazón que sembró una galaxia en un cuerpo eléctrico":

"Meten la camilla en la ambulancia. Él me habla. Me cuenta que lleva muchos años trabajando en la isla y que es de algún lugar del centro de España pero como es rubio y con cara de alemán, todos creen que es un ‘guiri’. Me informa de en qué kilómetro estamos. Escucho la sirena. Imagino a los coches que tienen que apartarse. Ahora no soy yo la que se aparta. Miro al techo, cables. Dice que no me puede pinchar nada, si no lo haría. No sé qué quiere pincharme si no saben qué pasa. ¿O sí? Llegamos, te bajo de la ambulancia en camilla porque es el protocolo. De nuevo protocolo. Pero no te asustes, dice. Entramos, oigo voces, mucha gente. Me mareo, digo. Me mareo. Me mareo. Dos puertas abatibles de metal. Una mujer en silla de ruedas a mi lado, es anciana. Estoy en un pasillo, creo. No, no la metáis en la sala de paradas, viene un francés con un derrame cerebral en helicóptero de Formentera, ella no cabe. ¿Pero qué le pasa? Tiene mareos, niveles de glucosa normales, tensión normal, se queja de mareos bruscos repentinos, no ha ingerido nada… Lo dice como si fuera una receta de cocina. Pero no me muevo. Estoy tumbada en una camilla, una mujer anciana me mira. Me mareo, susurro. Intento moverme en la camilla. No tengo fuerza, me mareo, me mareo. Entradla. Entro. Esto es lo que llaman sala de paradas. Son muchos, andan deprisa. Parecen escépticos. La niña pija de 27 años a la que le dan mareítos ocupando la sala de paradas de Urgencias, pensarán. Qué sé yo. Me ponen de nuevo las ventosas y los cables en el pecho. Una mujer de apariencia enfadada y voz grave dice: así, si te da otro mareo, podremos ver si se registra algo. Pero claro, si hay que esperar hasta que te dé otro, a saber cuánto tiempo… Ya, es que me dan de súbito, y son muy fuertes y muy raros, no sé cómo expl… Oscuro. Oscuro. Oscuro. Oscuro. Los veo a todos. ¿Veis? Ese mareo es el que decía. Sus caras ya son distintas. Alguien me quita los zapatos. Verdes. Fáciles de quitar. Por qué lo hace. Es muy larga, la gráfica es muy larga, grita. Viene el chico que estaba en la puerta, lleva ortodoncia, pone ‘médico’ en su bata, es joven, moreno. ¿Hay en tu familia casos de problemas de corazón? No sé, mi abuelo. Ya bueno, pero perdona la expresión, igual ya ‘le tocaba’. Digo en jóvenes. No, pero he tomado Jalea Real*. Ríe. No, no será eso. Entonces qué pasa. Quítate la ropa. Me la van quitando. Qué pasa. Son bragas negras. Lo hacen con cuidado pero con fuerza. Será fisiológico, subidla rápido a UCI. Te quito el reloj, ¿vale? Sí. ¿vale? Sí ¿VALE? ¡Que sí! Lo meto en esta bolsa, ¿hay algún familiar fuera? Sí"

"Entro en un cuadrado acristalado. Box 1 de UCI lo llaman. Qué suerte, te ha tocado con ventana, dice la chica de gafas rojas. Te vamos a preparar para la intervención, ¿sabes lo que te vamos a hacer? No. Vamos a introducir un cable por la femoral para que tu corazón funcione correctamente porque cada vez va más lento y esos mareos que notas son por ello, quizá uno de esos mareos es demasiado largo y deje de funcionar del todo. Lo dice tras sus gafas con ojos llenos de luz y optimismo. ¿Haces mucho deporte?* Lo cierto es que no, le digo riendo. Pues muy mal, dice con carcajada. Llevas un corazón, le digo. Lleva un uniforme azul, es un chico con rastas, ojos azules y un collar dorado donde cuelga un corazón orgánico. Claro, será esto la ‘sección’ de corazones, pienso. Me mira, serio. Sí, así es, responde. Miro al techo. Están poniendo algo de plástico en mi ingle, duele un poco. Conectan más clables. Ya no pasa nada. Sobre la cama hay una barra blanca con enchufes en los que conectar cosas. Ellos hablan. Me levantan con la sábana para pasarme de una cama a otra. Miro ese enchufe. Si ha de ser así y ahora, que así sea. Si estos enchufes son lo último que deba ver, que así sea, allá voy, Jordi. Si es la hora, que así sea. Me sacan del Box"

"Hay unas 5 personas vestidas de verde a mi alrededor, Elena a los pies. Ella, ojos negros y mascarilla verde, asoma un rizo, le brilla la mirada, me sujeta la cabeza, la veo del revés, lleva una flor colgada en el cuello de un cordón negro. Debes quedarte quieta. Duele, con hilo de voz. ¿Por qué tiemblas? ¿Tienes frío? Elena, desde allí, a los pies, con algo que le aísla de radiaciones, parece un escudo, le da calor. No, dice ella, detrás de su máscara verde, sobre mi cabeza, es porque lo nota. Ya, pero debes estar quieta. Lo sé, lo sé. Paro, contengo la fuerza. Duele mucho. Ahí está, soy cuerpo, cuerpo con un elemento que se adueña de cavidades que jamás había sentido en mi interior, femoral, corazón"

"Se está bien aquí. La ventana me muestra una casa a lo lejos, de ladrillo visto con un balcón con forma circular y macetas con flores. La gente de esa casa se asomará y no sabrá quién está aquí, detrás de esta ventana. Miro, Box 5, el señor francés de Formentera. No se mueve. ¿Dónde estás? ¿Por qué tú? No sé quién soy, qué soy, qué está pasando. ¿Por qué no me pregunto ‘por qué a mí? Es lo que se suele preguntar la gente cuando le pasa algo. No me importa por qué a mí, qué es mí. Cambian de turno. 

Ellos limpian, limpian todo, nos limpian todo. Reímos. Cumplen sus turnos, a veces es mecánico, no es humano, es un trabajo, claro.
Oigo sus pasos,  reconozco su forma de andar, son ellos, han llegado, lloran. Nunca le había visto llorar. He tingut molta por. Ja ho sé"

"El cuello me duele. Ya conozco casi todas las alarmas. Qué sonidos tan diferentes tienen. Cuando se acaba el gotero, tiene una melodía sorda y como a dos tiempos. Cuando el pulsómetro se mueve del dedo, a tres tiempos y más agudo. Cuando se produce taquicardia, un tiempo, muy agudo, todos se mueven allí fuera. Cuando deja de recibir señal, sonido ensordecedor. Allí fuera cada una de esas pantallas resume las constantes de cada uno, voy a intentar ver cuál es la mía, ya la veo. Cambian de turno, hablan entre ellos, se cuentan, somos números. Háblale, tiene miedo, si no dale Valium, estas son las veces que ha hecho pis, la hora a la que ha comido, los goteros y aquí, como ves, la situación del electro. Vale, perfecto, ¿oye, y si al externo se le acaban las pilas? dice. Entra, me habla, finjo que no les escucho cuando hablan ahí fuera. Hace mucho frío"

"Vuelve el celador con una chica diferente a la que me ha hecho las placas estos días, ¿tú eres la del corazón? Joder, qué putada, dice. Ay, perdón. Sonrío, no pasa nada, de verdad. Te tenemos que quitar la laca de uñas de las uñas de los pies con alcohol. Vale. Es por si se ponen azules. Vale. 

Llega mi familia, mi padre me peina, como cuando iba al colegio de pequeña, una coleta que duraba todo el día y luego iba corriendo a coger el autobús, paraba junto a una palmera, cerca del mar. Mi madre me habla, cuenta chistes y ríe, sé que lo hace para entretenerme, ella sabe que yo lo sé, mi persona me toca los pies, 'hay alguien ahí fuera que está mucho peor que tú', me dijeron aquél día, mi prima me ayuda a comer y le digo que un enfermero quiere ligar con ella, nos reímos. Mi tía me coge de la mano"

"Energía, electricidad. Me rodean, están hablando, soy la única consciente de UCI. El Box 5 ahora está vacío. Algo pasa, no noto mi cuerpo, no puedo hablar, me mareo, susurro. Vuelvo a sentir de nuevo el cuerpo. Los veo, se miran asustados, llega Elena, ¿cómo se te ocurre desconectar ese cable? Ha sido sin querer, dice ella. Llegan con desfibriladores. Lágrimas. ¿Qué te pasa? Dependo de ese cable, ya dependo de él. Sí, claro, dicen. O él de mí pero ya vamos juntos. Llega la noche, ella, es ella, la chica de pelo rizado con la flor al cuello, pero no lleva la flor. ¡Tú estabas conmigo el día que llegué! No, no era yo, es la primera vez que te veo. Ah, es que recuerdo algunos rostros pero iban tapados, sois ahora como los recuerdos más férreos que puedo tener en mi memoria, está siendo todo raro. Ya, pero piensa en la suerte que has tenido. No, no ha sido suerte. No tingues por, pensa en projectes macos de futur. ¿Futur? No puc pensar en el futur, només tenim el ara i tinc por. Ella me cuenta cosas preciosas de su casa de madera y su vida en Girona"

"No quiero dormir, ¿y si duermo y no despierto? Se ha caído, dicen, se ha caído desde un tejado. Tiene el cráneo fracturado, por las placas dicen que lo mandan a Mallorca en helicóptero. ¿Y cómo pinta? Mal, muy mal. Su familia ya está viajando allí. Lo veo pasar sobre su camilla, debe tener mi edad, tiene barba, sonríe. Entra la noche, llega Cruz, con su melena blanca y larga, habla de fútbol. 'Ahora que es el Mundial, mis hijas quieren verlo y como su padre era quien iba con ellas a esas cosas… Pues ahora me toca a mí, pero bueno, es divertido, aunque no me entero de nada'. Noche. Pitido, es el más agudo, esta vez no es ninguno de los Box exteriores, suena totalmente presente. Sonido de sillas allí fuera que se mueven, ellos que deben ir corriendo, como dicen. Entran a mi Box, les miro. Se ha despegado una ventosa del electro, solo era eso"

"Lo conozco, él. Mi cardiólogo. Me explica, no hay quirófanos aún. No pasa nada. Me dice que es sencillo, le pregunto dudas, su voz es muy suave, su mirada fuerte y es tan alto. Mañana, lo haremos mañana, no te preocupes. Firmo un papel, no lo quiero leer porque sé lo que dice y no lo quiero leer. Cambian de turno.
Hoy está bastante vacía UCI. ¿Qué tenemos? A la del Box 1. Poca cosa. Podríamos desconectarla y nos la quitábamos de encima rápido. No seas gafe, idiota, le dice su compañera. Tiemblo, lloro, tiemblo, lloro, tiemblo, lloro. Entra la chica que es de Murcia, cambia el gotero, me pincha en el estómago, comprueba todo. Me mira. ¿Qué te pasa? Coge mi mano. Nada, no es nada. No te preocupes, mira, has tenido mucha suerte, yo también estoy enferma y las cosas vienen así, nunca sabes qué te va a pasar. Ya, cierto, cierto. Lloro, tiemblo. No me toca ese enfermero de ahí fuera en mi Box. No soy capaz de enfrentarme a esta situación porque ahora mismo solo soy cuerpo y cables y estoy a su merced. Se lo cuento a ellos, quiere que le diga quién es ese enfermero. Le digo que se tranquilice, esa persona no sabe lo que dice, déjalo"

"Llega la mañana, claro, es día 8, no podían operarme el 4, tenía que ser el 8. Todos se mueven. Ya vamos, caen cosas al suelo, se rompen. Un momento, avisad a mi familia, será rápido, vale, tiemblo. Llegan. Vamos. Camilla. Hacer esta curva en este pasillo con las camillas es complicado, qué mal pensado, dice el celador. Les sonrío. Entro allí. Baldosas blancas en las paredes, dos focos muy grandes allí encima. Tienen números y una ‘H’. Un celador nuevo y un enfermero de ojos muy azules. Vamos a poner algo de música, dice, tiene acento de algún lugar. Llega un médico argentino, hablan de un partido donde va a jugar Argentina. Los miro, lleva un gorro con dibujos de animales o de algo que no recuerdo bien. Hay unas puertas como de plástico que llevan a otro lugar y una ventanilla que conecta también con otro lugar. El celador nuevo me coge y dice ‘vamos a la mesa’. Está fría. No la recordaba así del día que llegué. Algo pasa. Me mareo, lo susurro, el chico de ojos azules se alarma. Todo lo que me rodea es borroso e incierto. Él grita.

Llega mi cirujano, alto y con sus gafas negras. Pone sus manos sobre mi pecho, hace fuerza, aprieta y suelta, aprieta y suelta, le miro a los ojos, ¿por qué con sus manos? Va a ir bien, se lo digo con los ojos. Vamos a conseguirlo, dice muy firme. Sí, le respondo. ¿Puedes respirar? No. Corred a UCI y traed… Corren.

Miro. Ahora hay más personas a mi alrededor, 'es mano de Santo' dice aquella mujer nueva. Les sonrío. ¿Está sonriendo? Sí, dice él. 'Gracias, gracias, gracias', les susurro. Serán sus manos las Santas, aunque se refieren a la adrenalina que me han inyectado"

"Ahora. Estoy y no estoy en un lugar que es y no es. Un no estar pero sí SER. Espacio infinito. Esférico quizá pero parece oscuro, hacia los lados y hacia delante, esférico, sí. No tengo cuerpo, solo soy. Soy yo. Esa música, no es música, es una nota musical. No lo sé. No miro atrás, solo miro adelante. Siluetas luminosas. Qué bien se está aquí, mejor que en ningún otro lugar porque esto no es un lugar, qué paz. Esto es el amor, el amor más absoluto. Siluetas luminosas, dos. Parecen amables. No parecen esperarme. ¿Serán ellos quienes tocan música? Igual es una playa y todos tocan música. Sí, parece que hay más como ellos allí pero no logro verlos, voy a acercarme. Qué paz. Esto no es un lugar, es todo, es todo, no es y es. Qué paz. Luz. la Luz.

Luz intensa, demasiado, ciega, siento algo, siento que tengo cuerpo, antes no. Veo números, una ‘H’. Un foco con letras. ¿Qué es? Estoy en quirófano, me estaban operando, estoy en quirófano, qué ha pasado, qué ha pasado, abro los ojos. Una mujer sostiene oxígeno, es azul, está ocupando mi boca y mi nariz, es azul. El foco, los números. Qué ha pasado, qué ha pasado, qué ha pasado. Duele. Me duele un brazo. Me estoy intentando arrancar cables, no sé por qué lo hago. Me sujetan. Sangra el brazo izquierdo, es el gotero, se ha soltado, hay sangre. Hay muchas personas. Hagamos esto deprisa. ¿No han comenzado? Ey, chiquita, regresaste. Dice el argentino ¿De dónde? Me ponen una sábana verde en la cara, no puedo respirar, tengo miedo, qué ha pasado. No me miran ninguno de ellos a la cara. Ya nadie me mira a la cara"

"Ellos me enseñan fotos y mensajes de voz, todos los móviles suenan, dibujos de los pequeños de la familia en los que salgo representada con alas, son unos artistas. Mi hermana al otro lado del teléfono, está muy triste, no pasa nada, estoy bien, estoy bien. Estás lejos, dice. Y ella, ella también me habla, con su voz suave, ¿estás bien, Paula? Y dice Paula como solo ella lo dice"

"Mírala, si tumbada pensaba que sería más bajita, pero qué alta. Qué va, si es de bolsillo, como yo, chaparrita. Reímos. Te vamos a poner algo para que no vayas así, desnuda. Me da igual ir desnuda. No, mujer, espera. Mira, este pijama de topos, ¡si parece que vayas al Rocío! ¿Quieres leer una revista? Mira, he encontrado esta. Vale. La miro. No entiendo nada. Hablan de bañadores y hay gente posando. No me interesa. La miro pero no le presto atención. Cambian de turno. Ya nos han contado, qué susto, ¿eh?. Algún día contarás esto entre amigos, ya verás. Sí, supongo. Ya no puedo hablar. No puedo. Esperan que les diga algo más pero callo. Te dejaremos dormir"

"Venga, Paula, camina. Ella, la enfermera de Murcia, llora, les digo gracias sin poder parar. Tengo un corazón dibujado en la rodilla. Me pican los ojos, el pelo está muy sucio. Camina, Paula, mueve la pierna derecha aunque duela. ¿Ves? Ya está. Pocas personas pueden decir que salen de UCI caminando. Ahora a seguir viviendo…

Y eso ¿cómo se hace?"

"Papà, tinc por ¿A qué?  A la contingència de l'ésser humà. 

Ella llama. ¿Cómo estás? Le sucede algo, es su voz. Le sucede algo. El verano empuja por la ventana. Todo esto no está pasando, no es verdad. No es. Qué es existir. Por qué, cómo. No está pasando.

Venga, hija, hay que ser fuerte. Tinc por. Pensa en l'Univers" 
_________________________________________________________________

Comparto estos fragmento de algo que estoy escribiendo y que será parte del libro "Box 1: historia del corazón que sembró una galaxia en un cuerpo eléctrico". Para recaudar fondos y ayudar a la investigación de la Muerte Súbita y los bloqueos cardíacos fisiológicos, no congénitos, en jóvenes y niños. Así como para intentar ayudar a todas aquellas personas que se recuperan de un shock post-traumático o una ansiedad patológica.
_________________________________________________________________
*Con el tiempo supe que los bloqueos de la conducción en jóvenes se dan generalmente en deportistas de élite, por eso me preguntaron si hacía ejercicio. También supe que la Jalea Real es posible que me ayudara a mantener la bradicardia menos acusada, es decir que, de haber hecho algún efecto en el proceso, habría sido positivo y no negativo. Pero todo fueron hipótesis. Nunca sabremos la causa médica, las pruebas genéticas dieron negativo y mis 'electros' del mes anterior -realizados por los médicos de la empresa como parte de la revisión rutinaria de trabajadores- salieron perfectamente.
  1. Impresionante Paula. Con cada una de tus palabras se me han puesto los pelos de punta. Espero que ya estés recuperada del todo!
    El libro seguro que será la bomba!
    Un besazo
    Cris
    www.mistylobycris.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, de la ansiedad poco a poco. ¡Gracias por el apoyo!

      Eliminar
  2. Para leer despacito... y después, dar gracias.
    Feliz segundo cumpleaños y por muchos más!
    Yolanda.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por compartir estas palabras Paula. Lo he vivido todo contigo, el miedo, el ahogo, la camilla, el pasillo, la sábana verde. Todo. Eres muy valiente. Feliz segundo cumpleaños, sí, has vuelto a nacer.
    Si algún día te veo por Valencia te voy a dar un abrazo.

    Amelia
    Lamargaritaazul

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradeceré ese abrazo enormemente, la vida es para lo bello. Gracias de corazón, uno 'reforzado'.

      Eliminar
  4. Impressionant el post Paula. Moltes felicitats i a seguir escrivint i vivint.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gràcies, de veritat, ara a continuar amb força i il.lusió. Una abraçada.

      Eliminar
  5. Hola paula, soy el del colgante de corazon dorado. Al final fue niño y se llama daniel, aunque amagoia molaba. Me ha encantado leerte y saber q se siente en el otro lado. Te mando un fuerte abrazo y espero nos encontremos por ahi algun dia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Fue niño! No sabes cómo me emociona leerte. Gracias infinitas y espero yo también que la vida nos cruce, en otras circunstancias, pero que el Universo conspire ;) Abrazo eterno.

      Eliminar
  6. Paula, que bien transmitido. Tan real y sincero. Sera un libro genial, te deseo muchas letras a compartir, y muchos dias a disfrutar despues de semejante terremoto

    ResponderEliminar