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Ibiza en primavera

27.2.15
Hoy quería hacer otro post con recomendaciones de viajes y, claro, Ibiza está siempre presente. Os reconoceré que hoy me cuesta hablar de la isla, me duele un poco porque me marché de allí en medio de una tormenta de sucesos dolorosos pero a la vez preciosos. En mi última puesta de sol desde casa, dije 'volveré a ver cómo te escondes en el horizonte, no sé cuándo ni cómo pero volveré'. Dicho esto, así, tan melodramático todo, hoy me dispongo a compartir algunos lugares dignos de ser conocidos en Ibiza, por si hacéis una escapada en estas fechas (de todos modos aquí tenéis unos cuantos posts de cuando estuve allí con muchas fotos, direcciones, ideas...) porque lo importante es quedarme con las experiencias que viví allí, quedarme con lo bueno, que fue mucho y también pensar en el ahora, con ilusión por lo vivido.

Dato importante, es difícil encontrar vuelos en Ibiza en invierno, quiero decir baratos... Quizá ese es el mayor handicap que le vi a vivir en la isla (lo sé, lo sé, es el llamado 'síndrome de insularidad' o algo así) pero sin embargo llega ahora la temporada buena para hacer un viaje con mayor oferta de vuelos (y sin que la isla esté todavía a tope de turismo), así que aquí van unas opciones de vuelo para una Ibiza primaveral. Bueno, para empezar unas fotos (pantallazos de mi Instagram, allí se ven a mejor calidad) desde mi ventana, en la isla trabajé tanto que el tiempo que me sobraba lo dedicaba a mirar por la maravillosa ventana de mi salón y pasear con él, mi persona. 
Al lío, direcciones, lugares y más fotos:
- La tienda 'La Marimorena', una andaluza afincada en la isla que tuvo el sueño de abrir una tienda donde dar a conocer creaciones de jóvenes artesanos y diseñadores. Bolsos, broches, vestidos, ¡un sueño! Me pasaba siempre al salir del trabajo.

- El mejor Pad Thai de la isla está en San Antonio, en 'Casa Thai 2' (quizá en la '1' también pero nunca fui). Tantísimas veces pedí para llevar comida, ellos son divertidísimos y el local es súper kitsch, cosa que me encanta. Se echa de menos, la verdad.
- Si vais con barco a la isla, reservad amarre en Es Nàutic. No hay otro lugar en la isla mejor para embarcaciones. Con los mejores servicios, cerca de las mejores calas y con unos principios basados en el respeto del medio ambiente, siempre organizando actividades para colegios, para conocer el mar y respetando a sus trabajadores como ninguna otra empresa que haya conocido. Siempre mis respetos para ellos porque son grandes y por algo tienen tantas certificaciones de calidad, merecidas todas. 

- Sobre playas, obviamente diré Punta Galera, hasta en invierno iba. Así como a Sa Pedrera o Cala Llentrisca.

- Pastelería Bonanza. El otro día me encontré un ticket de unas empanadas suyas en el bolsillo de una chaqueta. Me recuerda a un fragmento de la obra 'Valencia' de Zarzoso cuando dice que las cosas de los bolsillos nos esperan de un invierno a otro, siempre fieles. El caso, Bonanza, os recomiendo sus quelitas artesanales y sus empanadas de verduras (cucarrolls). Aviso, son un poco secos ellos en el trato, algo bastante habitual en muchos establecimientos tradicionales de la isla que saben que tienen la clientela asegurada.

- Restaurante Balafia. Caso contrario al anterior con respecto al trato, siendo también un clásico del lugar. Una casa payesa familiar que lleva toda la vida ofreciendo el mismo menú basado en 'carne a la brasa, patatas fritas y ensalada de tomates y cebolla', cultivo propio y una calidad buenísima. Ellos son encantadores y hacen su propio licor de hierbas ibicencas, rico, rico. Reservad con tiempo y no os asustéis con la cuenta, pensad que esos casi 30€ por persona son por algo más que un 'menú reducido', es su historia, el mito, la belleza del lugar y sus principios. A veces es mejor ofrecer una sola cosa que sea perfecta, que no muchas y flojas. Aiss qué recuerdos.

- Las tortillas de Santa Agnés (solo hay un bar en el pueblo, no os perderéis), ¡y en esta época es necesario un paseo por el monte porque todos sus almendros están en flor, muy bonito!
- Subid a Dalt Vila y descubrid mil lugares bonitos, atentos a los horarios de las monjas de clausura que venden sus dulces, hacen unas 'orelletes' muy buenas.

- Ibiza Troc, es maravilloso para encontrar muebles viejos (¡mi querido sofá era de allí!) y antigüedades varias, cosas locas. En Ibiza hay TAL variedad de personas de todo tipo y nacionalidades que cuando vacían sus casas... ¡la de sorpresas que te llevas! Baúles de otros siglos, puertas trabajadas a mano, ¡de todo!

- Santa Gertrudis es el pueblo donde todo lo puedes hacer en un día y salir de allí encantada de la vida. Primero una parada en 'Es Cucons' a comprar utensilios bonitos (mis boles de cocina y un cartel de metal que tengo son de allí. Lo de melodramática continúa), luego puedes probar los mejores quesos de la isla en 'La Fromagerie', pasas por el 'Libro Azul' para encontrar ejemplares increíbles de toda temática posible y ya, para acabar, unos bocadillos en 'Bar Costa' (aquí tampoco esperéis amabilidad en verano, en invierno sí y ¡encima con chimenea!)
- Ambientadores personalizados en 'Aromas de Ibiza'. Mi favorito es el de musgo blanco.

- Café Caleta en Sa Caleta, otro clásico.

- El mercadillo de los domingos en San Juan con productos artesanos, telas, utensilios, música.

Y bueno, coged un ferry a Formentera porque ese sí que es otro tema, ¡Os hablaré en profundidad de ello aunque ya empecé a hacerlo en los posts sobre la isla!


Aquí me pasa como con Roma, quizá para mí los lugares más importantes de Ibiza son otros. El algarrobo donde esperaba sentada leyendo a Sylvia Plath, el 'guardián' de mi coche cuando lo aparcaba en un descampado de dudosa reputación y me contaba que un día él fue pintor, el puente de metal que cruzaba la carretera donde siempre coincidía con dos adolescentes camino del colegio y con un gato que me pedía las sobras de mi comida al regresar por la tarde. Una tienda de souvenirs, una cajera con las uñas pintadas de negro, unas rocas donde se escondían peces de colores, voces de personas, atajos, flores. Y ventanas, varias ventanas, la de mi salón, la de una triste oficina que daba a un deslunado sucio y otra, otra ventana.

 *Todas las fotos son de mi Instagram (@paulaelenaramos) para ver fotos hechas con mi Réflex allí, aquí os dejo los posts sobre la isla.

  1. Llevo tiempo leyéndote y me encanta la nueva vida de tu blog. ¡Un abrazo!
    Yolanda

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  2. Muchísimas, muchísimas gracias. Abrazo ;)

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  3. Me encanta tu blog aunque nunca comento. Creo que tienes algo especial. ¿Te sentiste agobiada en algún momento por vivir en una isla? Dentro de poco me mudo a una por trabajo y no sé cómo me sentiré... Un beso.

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    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! A mí me costó un poco, la verdad, es más algo psicológico, tener la idea 'potencial' (porque luego en la península tampoco es que vaya más lejos de tantos metros cuadrados) de que puedes ir a cualquier lugar cogiendo el coche y no depender de un avión o barco, es como extraño pero bonito a la vez. Muy bonito. Así que a por todas, suerte y no dejes que la insularidad te agobie :D

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